B, 7 de mayo: La noche del soldado.
A, 14 de mayo: La calle destruida.
B, 21 de mayo: Melancolía en las familias.
A, 28 de mayo: -Son cosas que pasan el día antes.
viernes, 7 de mayo de 2010
A un soldado
Aquella noche fue larga para aquel soldado, no más que para los demás. Un gran nubarrón tapaba el cielo y las estrellas y a menudo descargaba su furia sobre la tierra, y en la inmensa lejanía se escuchaban los gritos de los muertos que arañaban el aire con su dolor, mientras el cruel estruendo de la artillería acababa con las vidas de aquellos desgraciados que habían ido a morir por una tierra que no es suya, por una causa perdida.
Pero detrás de ese fuerte en medio de un campo de agonía, se escondía un joven y tembloroso muchacho que tenía miedo a la oscuridad de la noche, a los gritos de los soldados, y al ruido de la noche, y con miedo se tapaba los oídos y se aovillaba buscado cobijo en la roca fría y cerraba los ojos queriendo huir de aquel infierno. Mas los estruendos se oían más y más cerca y el soldado estaba acorralado y no podía huir. Mientras, su fin se acercaba a la velocidad de una bomba recién lanzada, sin culpa alguna aquel soldado estaba condenado a morir, mientras que muy lejos de allí los grandes señores que pactaban las guerras se divertían en sus lujosos palacios, ajenos a la gran desolación que se estaba viviendo, ajenos a que en aquel momento una bomba segaba para siempre la vida de un joven de 19 años.
jueves, 6 de mayo de 2010
La calle destuida
Al enterarse de esto la familia salió de casa y lo por lo que contempló, prefirió haber muerto en una de las explosiones; nada mas salir, en su portal, yacían varios cuerpos de unos pobres niños con uniforme del ejercito nazi. Y al alzar la vista lo único que se veían cadáveres de amigos y vecinos, casas destruidas y fuegos todavía vivos. Esa ya no era su calle, era una calle destruida.
caballo de los sueños

martes, 4 de mayo de 2010
LA CALLE DESTRUIDA

Siempre había querido ser bailarina. Empezó con tres añitos, como todas las niñas a las que les encantan las princesas y los ponies. Al principio no se sentía muy cómoda. Encuanto a risas y burlas por parte de sus compañeras, oía miles. La verdad es que no era muy agraciada. Su físico era todo lo contrario al de una bailarina, pero aún así , a ella le gustaba. Como dice mi padre, hay gente que nace con una estrella, y otra que nace estrellada. Más bien era de lo segundo. Jamás le habían dado una oportunidad para demostrar su talento. Siempre era la hierba que adornaba el escenario. También tenía compañeras que eran la hierba, pero nunca lo pasaron tan mal cómo ella. El caso es que nunca se rindió y siguió adelante, a diferencia del resto.
Pasaron los años y las cosas fueron cambiando. En la clase la diferencia empezaba a notarse, y aunque no te quisieras dar cuenta, era demasiado evidente para evadirse de aquel echo. Aún así siguió siendo la hierba, pero esa hierba empezaba a destacar.
Aunque creáis que las cosas fueron a mejor, no es del todo cierto. Por supuesto que técnicamente mejoraba a gran ritmo, pero lo peor estaba a punto de pasar. Si la relación con sus compañeras era mala, la cosa no fue a mejor. Cuando empezó a bailar, cómo no había un grupo con su misma edad, la metieron con chicas que habían nacido uno o dos años antes. Algunas compañeras no entendían como una niñata más pequeña, empezaba a destacar por encima de algunas de ellas. Aparte, había detalles que los profesores empezaban a tener con ella, que al resto no les daban. Todo esto hizo que todas se enfrentaran contra ella, excepto alguna novata que no conocía la selva en la que se había metido, y menos los problemas que le daría estar con ella.
Hubo un par de años es los que era destacada en danza , y que por ello, se los hicieron pasar como un infierno.
Poco a poco, hasta hace un par de meses, el ambiente era bastante tenso, y los comentarios inoportunos no cesaban. Sin embargo, esa calle destruida, que no permitía el paso de ella a sus compañeras, fue reconstruyéndose hasta al final llegar a la aceptación y el reconcilio ...
CONTINUARÁ
CABALLO DE LOS SUEÑOS
Aquel que galopaba jadeante,
que todo jinete tuvo,
y que con el paso del tiempo,
los colores de su crin cambiaban hasta detenerse en uno,
el más inesperado,
el más remoto.
Su lomo,
lleno de sueños y esperanzas
va perdiendo fuerza.
Pero al final del camino,
esa frágil debilidad,
se convierte en la cinta roja
que algún día tenías que pasar.
Quizá, oro y plata no hayan desgastado sus ollares.
Permitieron que la testuz permaneciera en sus ojos ,
o que el maslo quedara inmóvil por su brillo,
pero aún así,
el caballo de los sueños,
selló aire y tierra
selló con sus cascos.
domingo, 2 de mayo de 2010
Más que una mascota
Pero cuando lo vi a él supe que era el elegido, con el que yo quería pasar los días en el campo, cuidándolo y dándolo cariño para siempre. Era blanco, no muy grande, con la melena larga y también blanca. Tenía dos manchas en la pata delantera: unanegra y la otra un poco más clara. Me encantó. Era el caballo de mis sueños. El caballo de los sueños de cualquier persona. O al menos eso pensé yo hasta que no pareció ser el caballo de los sueños de mis padres. Me dijeron que podía elegir cualquier cosa menos un caballo. Que un caballo es muy grande... que un caballo es dificil de cuidar... que un caballo cuesta mucho dinero... que un caballo no está hecho para mí. Entendía todas las razones que me habían dado menos la de " que un caballo no era para mí" ¿cómo que no era para mí? ¿quién les había dicho eso? ¡Menuda tontería! Me fui de la tienda corriendo y llorando y no hablé a mis padres hasta que dos días después me dijeron que podía ir a cuidar al caballo de mi tío. Yo fui encantada porque ahora me gustaban mucho más los caballos, pero en el fondo seguía triste porque yo quería al caballo de mis sueños, no al de mi tío. Estuve varias semanas cuidando al caballo y mi tío me enseñó a montar en él. Mis padres estaban muy contentos por el trabajo que había hecho y reconocieron que no se esperaban que lo fuera a hacer tan bien. Así que llegó la buena noticia: "nos vamos a comprar el caballo". ¡Yo no me lo podía creer! Ahora por fin iba a tener el caballo de mis sueños. Entré en la tienda corriendo y fui donde lo encontré la vez pasada. ¡Pero ahí no estaba! Recorrí todas las cuadras pero no estaba. Me puse muy nerviosa y casi a punto de llorar, pero de repente oí un relincho detras de mí, me di la vuelta y ahí estaba. ¡El caballo de mis sueños!
sábado, 1 de mayo de 2010
El caballo de los sueños
Caballo de los sueños. Cada noche tenía el mismo sueño. Caballo de los sueños. Un caballo negro con la piel brillante, muy fuerte y sano me aparecía en cada sueño desde hacía varios meses. Al dormirme veía su imagen. Soñaba cosas como que estaba en peligro, y él siempre me rescataba. Me parecía raro, porque a mí los animales no me iban mucho. No me gustaban ni los pequeños animales ni los grandes, ninguno. Podía ver a animales heridos y no me daban pena. Gente maltratándolos y nada, no sentía nada. ¡No tenía sentimientos! Solo pensaba en mí, en mí y… en mí. Era una persona muy presumida, solo me importaba mi físico. Al estar tanto tiempo el caballo apareciéndose en mis sueños, me asusté un poco. Se lo dije a mis padres, a ellos les daba igual. Me empezaba a dar cuenta, de qué vida tenía. Cualquier chica de mi edad, desearía vivir como yo, mis padres eran ricos y yo tenía todo lo que quería, pero nadie se daba cuenta de que me faltaba lo más importante, el cariño. A mí nadie me había dado cariño, por eso no sentía nada por nadie, solo me importaba yo. No sabía a quién contar todo lo que me estaba ocurriendo. Todo era extraño.
Querido Diario:
Es la primera vez que escribo un diario, así que me voy a presentar. Me llamo Alicia, tengo quince años y vivo en Madrid.
Los sueños del caballo, mis pensamientos sobre mis padres… todo me resulta extraño. No sabía a quién contárselo porque nunca he tenido ningún problema. Me he dado cuenta que no tengo una amiga de verdad, solo puedo contar con amigas para ir de compras o reírnos un rato. Me acabo de dar cuenta que una amiga es algo más que eso, y no me siento realmente bien. Respecto a mis padres, los dos siempre están trabajando y siempre desde pequeña he estado sola en casa, bueno sola no, con los criados. Pero nunca he sentido el cariño de la familia, tengo un vacío dentro de mi… no se qué hacer. Me e dado cuenta de todo esto porque ahora cada noche tengo sueños con un caballo negro. Sé que me quiere decir algo, y no sé el que. Esta mañana se lo he contado a mi madre y me ha dicho: “Alicia que es una tontería que me da igual, por favor vete de aquí que estoy trabajando”. Cada vez que recuerdos estas palabras… no quiero seguir escribiendo de esto. El caballo negro de mis sueños. Yo nunca había sentido nada por ningún animal, es que me daban igual, como si eran preciosos o estaban enfermos, es que no sentía nada. Me estoy sintiendo fatal. Muchas veces he visto animales heridos los he visto y he seguido andando. Nunca he acariciado a un gato, un perro… no sé lo que se siente. Que mala persona soy… no me lo puedo creer. Esto me cuesta escribirlo pero vi que algunos chicos estaban matando a gatos pequeños, yo me reí y les animé. Yo pensaba que era feliz…pero creo que no. Mis padres nunca me enseñaron a querer. Me siento sola, vacía.
Querido diario:
Hace unos días que no escribo, pero es que tampoco como, tampoco hablo. No tengo fuerzas para seguir viviendo… MIS PADRES NO ME QUIEREN Y YO TAMPOCO QUIERO A NADIE.
Querido diario:
El otro día fui con mis padres a una doma de caballos, para verlos, a mi padre le gustan. Entonces me dirigía al baño, cuando me encontré al caballo de mis sueños. Me quede parada, no sabía cómo reaccionar. Era él. Estaba muy nerviosa. Entonces cerré los ojos conté hasta tres y cuando los volví a abrir, ya no estaba, pero había un papel que decía: Alicia, soy yo, quien tú piensas, gracias a mí has reflexionado sobre tu vida. Solo quería que supieras lo importante que es el amor. No solo a los animales si no a tus padres. Demuéstrales que tú eres mucho mejor que ellos. Vales mucho. Suerte en tu vida.
Cuando leí esta carta lloré, lloré y lloré. El caballo de mis sueños era el único que se había preocupado de verdad por mí.
Querido diario:
He cambiado radicalmente, cada día me siento mejor y con más fuerza. Mis padres están cambiando al ver que les doy cariño, mi familia está en el mejor momento. Respecto a lo de los animales, me he comprado un caballo negro, parecido a él, sé que no es el mismo, porque cuando le vi en el baño, sentí algo inexplicable, pero cada vez que lo veo me recuerda a él y hace que me sienta feliz. También me he comprado un perro dálmata, cada día lo quiero más y me da muchísimo cariño. Los cuido mucho y estoy realmente feliz. He conocido a una chica con la que antes no me hablaba, sin embargo ahora es mi mejor amiga. Nunca sabré porque se me apareció en mis sueños, pero gracias a él me ha cambiado la vida y soy feliz. Lo siento diario, pero nuestra relación se acaba aquí, ya tengo una amiga a quien contarle lo que me ocurre cada día. Pero gracias por dejarme contar lo que me pasaba. NUNCA TE OLVIDARÉ, CABALLO DE MIS SUEÑOS.

